Este fin de semana disputamos siete partidos llenos de intensidad y aunque el resultado nos dejó cuatro derrotas y tres victorias, cada encuentro fue una oportunidad para aprender, crecer y demostrar nuestro compromiso dentro del campo.
La jornada comenzó el viernes con el encuentro del equipo juvenil masculino, que no pudo superar al Askartza y cayó por 4-18 en un duelo complicado desde los primeros minutos.
El sábado dejó sensaciones contrapuestas. El infantil mixto firmó una sólida victoria ante el Portugalete (16-10), demostrando buen juego y eficacia en los momentos clave. Sin embargo, el absoluto masculino no logró imponerse al Lauro y terminó cediendo por 6-14 en un partido muy trabajado.
Y por último, el domingo concentró hasta cuatro encuentros. Los cadetes masculino y femenino no pudieron sumar puntos ante unos rivales muy fuertes. Los chicos cayeron ante el Logroño por 6-16, mientras que las chicas afrontaron un choque especialmente duro frente al Leioa, que se saldó con un 3-29.
La nota positiva de la jornada dominical llegó de la mano del absoluto femenino y, nuevamente, del infantil mixto. El conjunto femenino logró imponerse al Leioa B en un partido muy ajustado y competido (13-11), demostrando carácter y solidez en los instantes decisivos. Por su parte, el infantil mixto, tras un encuentro sufrido de principio a fin, consiguió llevarse la victoria por la mínima (11-10), cerrando el fin de semana con un merecido sabor dulce.
